Modo “arranque rápido” de Windows 10 y HDD no accesible vía USB

Al final me decidí y cambié el disco duro del portátil por otro de mayor capacidad para instalar Linux.

Todo fue bien hasta que necesité obtener información del disco que tenía antes con Windows 10, no había forma de montar las particiones  y cuando miré el administrador de discos de Linux me aparecían 6 o 7 particiones “fantasma”…. ¿Que será eso? Ummmm……

Me puse a investigar un poco por Internet y, claro, los de Microsoft se habían inventado un artilugio para hacer que Windows 10 cargase y apagase más rápido: crear particiones fantasmas donde volcar la memoria y el estado actual de las otras particiones, más o menos como hace el sistema cuando se suspende o entra en hibernación, pero el caso es que al hacer eso deja las particiones principales marcadas como “suspendidas” y no hay forma de montarlas en Linux.

Para evitar esto averigüé que se puede desactivar el sistema de arranque rápido de Windows 10, ya sea a través de configuración, o más fácil, desde una consola MS-DOS con permisos de administrador introducir:

powercfg -h off

Después apagar Windows 10, que, dependiendo de lo que tuvieses en memoria, lo hará más rápido o más lento (en mi caso tardó casi 15 minutos en apagarse del todo). Por supuesto, después de hacer eso, Windows puede tardar como día y medio en arrancar (ya se que exagero….), pero es la única forma segura que si se te estropea algo de la carga de Windows 10 puedas acceder y recuperar tus archivos.

Por cierto, el HDD de Windows 10 “suspendido” tampoco se podía ver desde otro Windows 10 mediante el adaptador USB.

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