Primeras horas con Windows 10. Nada nuevo bajo el sol.

Ayer se me actualizó el equipo de Windows 8.1 a Windows 10. A parte de cambios en la visualización, algunas “mejoras” en el menú inicio (aunque lq misma horrible sensación de haber sido diseñado por alguien con menos gusto que yo) y que va algo más lento en este I3, no he notado nada _importante_ que justifique el cambio.

Aspecto del cerebro central del sistema, una vez colocados los rótulos.

Aspecto del invento una vez rotulado.

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Sistema de control de accesos y presencia. Parte 1, cerebro principal

Este es el cerebro principal de mi último invento basado en Raspberry Pi, un sistema de control de accesos y presencia sincronizado en hora con la sirena de inicio/fin/cambio de turno.

La parte electrónica está formada por un Rapsberry Pi 2 modelo B con sistema operativo Raspbian, una fuente de alimentación de 12 V 3.6 A, un regulador de tensión de 12 V a 5 V que no se calienta (basado en el chip 34063) y un circuíto de relé para la activación de la sirena. En la caja he incuído un ventilador-extractor de calor ya que el Raspberry Pi suele calentarse al aumentar la carga de trabajo (y también me preocupa las temperaturas extremas que estamos teniendo en Sevilla últimamente y que este equipo va a estar en un lugar no refrigerado).

Toda esta electrónica no tendría sentindo sin contar con la correspondiente programación, que se divide en:

  • Aplicación web para poder realizar la programación de horas a las que tiene que sonar la sirena.
  • Script en Python ejecutándose como demonio de Linux para realizar las operaciones de activación del puerto GPIO necesario para la sirena.
  • Base de datos MySQL.
  • Webservices para la comunicación de las distintas controladoras de acceso y presencia.
  • Aplicación de escritorio para manejar los datos del acceso y presencia.
  • Aplicación de escritorio para el control de visitas.

Algunas fotos del “invento”: